¿QUÉ SIGNIFICA SER GREGORIANO?

Estamos en la víspera de uno de los mayores acontecimientos lúdico-religiosos del año en Pozoblanco, la feria de San Gregorio Nacianceno, conocida como la “feria chica”, que en mi casa siempre se vive de manera muy intensa y que por motivos de estudios me voy a perder de forma completa por primera vez en mis 20 años de vida.
Nunca me había hecho la pregunta de por qué yo soy gregoriano, al fin y al cabo, es algo que al nacer no elegí, por eso cogí el teléfono y llamé a mi madre, Rocío Atoche, con la que he descubierto la razón de que eso sea así. Fue una conversación corta pero bonita, y como no, durante la preparación de uno de los eventos de la cofradía (mi madre no para nunca), lo que me hizo preguntarme como ella, no siendo taruga de nacimiento puede tener un vínculo tan cercano con todo lo que concierne a San Gregorio en Pozoblanco. Y esta, es su historia, y por lo tanto la mía…
Todo comenzó en el año 1990, cuando mi madre decidió mudarse de la calle Mayor a la calle Congreso. La mudanza se la hizo Ángel “el primo”, fallecido hace pocos años, a quien recuerdo con su bigote, sus gafas y su puro en la puerta de su casa, muy cercana a la mía, vecino de la calle San Gregorio y como no gregoriano.
Fue él quien invitó a mi madre y mi abuela a la sardinada y torreznada, eventos que antes se hacían, ya que cerraban la calle durante esos días. Salía todo el mundo fuera de sus casas, y la comida la conseguían mediante donativos. Junto con el arco que antes se colocaba en “las 4 esquinas” seguro que el ambiente que se creaba era especial, una lástima que solo lo haya podido ver mediante fotos antiguas. Ojalá y se pueda volver a aquella tradición, aunque supongo que todo en la vida tiene que evolucionar, y por tanto cambiar.
Fue en la casa de “el primo” en la que presentaron a mis padres como “marido y mujer” cuando no eran ni novios, lo que sucedió años más tarde y donde sino, en la Ermita de San Gregorio. Calle en la que desde entonces vivieron y vivimos en la actualidad y en la que en el pasillo siempre ha destacado su figura. Se puede decir que estoy aquí gracias a San Gregorio, ¡cómo no va a ser importante para mí!
Mi padre, Pedro “el valiente” por aquél entonces era la persona que llevaba el estandarte, al comienzo de la procesión, y también estaba en la directiva. Por causas de la vida nos dejó demasiado pronto, por lo que no tengo ningún recuerdo de la festividad con él y su lugar lo ocupó mi madre, que es a la que recuerdo portándolo hasta que la rodilla se lo permitió. Su labor incansable desde distintos cargos de la directiva (tesorería, presidencia) por trabajar para la cofradía es algo que siempre he tenido muy presente. Ella siempre nos ha inculcado los valores del amor y la devoción a San Gregorio Nacianceno, padre de la Iglesia y patrón de Pozoblanco, y ha intentado que seamos buenas personas y trabajadoras. Sirvan estas líneas como felicitación por el día de la madre, ya que el domingo no la podré ver cómo me gustaría, y como agradecimiento infinito.
Tengo innumerables recuerdos “gregorianos” desde que era muy pequeño: mis saltos por encima del corcho cuando Manolo Agudo me cogía en brazos al no estar mi padre, los desayunos dados en las residencias de mayores con la entrega de claveles y esa cara de alegría que tienen al ser para ellos un día especial, las calles del barrio engalanadas y su figura parada en la puerta de mi casa, la paella y su gran rato de convivencia y como no, el intercambio de hermanos mayores al finalizar la procesión, un momento siempre muy emotivo que se vive con una ermita abarrotada de personas. Todo eso sin olvidar los días de triduo, la procesión y la eucaristía, vividas con gran religiosidad y respeto, y que he sabido valorar más con el paso de los años y mi educación en el cristianismo.
En los últimos años se ha traído la feria de vuelta a su barrio, el retablo se restauró y amplió con mucho esfuerzo, el entorno de la ermita se ha arreglado, este año hay fuegos artificiales, la Banda Municipal de Música de Pozoblanco toca en el corcho… sucesos que hacen pensar que se le da la importancia que merece esta festividad.
Aun así me gustaría que hubiera más juventud involucrada en la cofradía y en el mantenimiento de una de las mayores tradiciones que tiene nuestro municipio, sea del barrio que sea o pueblo que sea, seguro que cuando conozcáis en profundidad esta festividad no os arrepentiréis de formar de ella. Ser gregoriano es una forma de vida.
Espero que paséis unos días llenos de religiosidad, música, cante, baile y amena convivencia, que haya un ambiente agradable por todo el pueblo y no solo por el barrio, y que colaboréis con la tómbola de la cofradía de San Gregorio, que realiza acciones sociales, deportivas, culturales y la carpa con la barra de Denegos en la que también trabaja mucha gente para tener el fabuloso Lunes Santo de nuestra localidad.
Esté donde esté siempre imploraré tu Santa protección, como dice tu himno.
¡FELIZ SAN GREGORIO 2017!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s