Entrevista a D. Antonio Arévalo Santos (3)

A la hora de crear tus obras, ¿Te ha hecho cambiar la forma de mirar  «cara a cara» a nuestras imágenes?

Sí, puesto que sinceramente tengo un problema con los retratos ya que son muchas horas las que me paso viendo la cara de una persona, aunque sea mediante una foto. Una de las cosas en las que he puesto mucho empeño, es que en la medida de lo posible, tengo hacer yo mismo las fotografías. De tantas horas que uno pasa viendo una imagen, llega un momento en que se crea una comunicacón especial y cuando esto no pasa, mal asunto.  De hecho, tiro muchos cuadros a medio terminar al no conseguir transimitir  lo que a mí me aporta esa imagen. Recuerdo que la Semana Santa de Málaga la conocí a raíz de una librería en Granada, en la que me encontré una colección de libros de la celebración malagueña. Hoy en día, es mucho más fácil, ya que contamos con medios de comunicación que nos retrasmiten la semana santa, pero por aquel entonces eso no era posible.

Lo primero que vi de la Semana Santa de Málaga fue la cara de Jesús Nazareno del Paso. Aquella imagen me enamoró, a pesar de que sólo he podido verlo una vez. Sin embargo le tengo una devoción tremenda, una devoción que viene a base de verlo una y otra vez por fotografías para pintarlo. De hecho, diría que si tuviera que ser hermano de una corporación malagueña, sería la de Jesús Nazareno del Paso y María Santísima de la Esperanza.

¿Qué estudios cursó?

Estudie arqueología y también soy Técnico Superior en Medio Ambiente y Educador Ambiental. No pude estudiar Bellas Artes, ya que no conseguí superar el examen de ingreso. Dudé seriamente entre estudiar Filosofía o Arqueología, pero finalmente me decante por esta última. Como consecuencia, la que había sido mi profesora de filosofía en el instituto, Merche Posadas, me echó una bronca tremenda.

 ¿Cómo empezó su andadura en el mundo del arte?

Pintando llevo desde que me acuerdo. Soy el menor de cuatro hermanos y tres hermanas. Recuerdo que en casa para comer, poníamos un hule muy feo, en el cual yo pintaba en el rincón donde me sentaba. Mi padre, en vez de regañarme que quizás hubiera sido lo más apropiado, cogía papel y lápiz y me corregía.

En el círculo de bellas artes entré muy pronto por lo que con doce años comencé a pintar para el público encargos remunerados. Ahora mismo tengo dos retratos en el caballete y un encargo para pintar de un sacerdote del siglo XIX de Villanueva de Córdoba, que habrá que ver cómo lo pinto puesto que no hay ninguna foto suya.

¿Cómo compagina su trabajo profesional en la televisión  local con los encargos que realiza o con sus obras propias?

Mal, muy mal, aprovechando los pocos ratos libres que tengo y quitándole horas al sueño. Normalmente raro es el día que me acuesto antes de las dos de la madrugada, hora que me he puesto como tope, ya que al día siguiente hay que trabajar y no sería lo correcto presentar el telediario con ojeras. A veces pienso que pueden pensar que vaya fiestas me pego en la tele para tener esa cara. Hay veces que por un lado estoy con un diseño para un paso, dibujando un arbóreo, mientras  que por otro lado tengo una conversación por whatsapp. Otras veces  junto con otro proyecto de historia, leyendo periódicos en la hemeroteca de La Vanguardia, y a la vez viendo unas imágenes de otro proyecto distinto. Raro es el día que no llega al móvil una noticia, como por ejemplo la del hijo de la Tomasa, más recientemente.

La gente pensara que soy raro, pero con este trajín es complicado mantener las neuronas al 100%. Es realmente complicado compaginar todo y muchas veces cuando necesito desconectar, si estoy en casa me salgo al patio a regar las plantas o me doy un paseo. Lo que si tengo claro es que sigo el consejo que me dió un profesor, no cambiar nada de lo que esté haciendo a partir de las una de la mañana.  A partir de esas, si llevas muchas horas con un diseño,  puede pasar que algo que te parecía genial hace cinco minutos lo borres  y hagas todo distinto, dándote cuenta al día siguiente de la gran estupidez que has hecho. Lo más difícil es cuando te encargan algo con fecha límite y sobre todo si queda poco tiempo para esa fecha. Ahora mismo, si tuviera que hacer la cantidad de carteles que hacía hace diez años, no sabría cómo hacerlo, no creo que pudiera compaginarlo.

Redacción: Jesús Rodríguez 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s