Puertas abiertas, ventanas cerradas

hqdefault

Cuando se abren las puertas de una casa no sólo es para que el viento se cuele por los pasillos vacíos, sino para que la gente invitada se adentre y comparta ese fugaz momento de convivencia que se ofrece de par en par. De nada sirve abrir las puertas para que la casa se llene de extraños. Nada tiene sentido si los invitados a la mesa dejan sin ocupar las sillas que para ellos han preparado, si la cena se enfría en la cocina por falta de comensales.

Loable la iniciativa que la semana anterior puso en marcha la Banda de Cornetas y Tambores “Sayones” para intentar unir bajo un mismo fin a todas las bandas del pueblo y a algunas foráneas que fueron también invitadas a la procesión de la Milagrosa. Todos bajo el mismo manto común de la música cofrade como excusa y a la vez como maravilloso telón de fondo, cosa que tuvo ya su precedente en la Macrobanda promovida por Los del Perdón hace unos años a un nivel algo más modesto. Acudieron a la llamada formaciones musicales venidas de diferentes puntos geográficos, algunas de ellas de reconocido prestigio en el mundo de las cofradías y todas con un punto en común, como es la pasión por esa música que suena tras nuestros pasos de Semana Santa o en los innumerables desfiles repartidos por todo el calendario, de carácter religioso o tradicional. Proyectos como éste, larvado en el seno de la Banda Sayona, redundan en los valores más punteros que se persiguen con ahínco desde nuestras propias cofradías y hermandades. Valores como la unión, la confraternización entre diferentes entidades con su propia idiosincrasia, el aprendizaje mutuo, la puesta en común de los problemas con los que se enfrentan durante todo el año, la búsqueda de puntos de encuentro que mitiguen en lo posible esos problemas que lastran la propia supervivencia de muchas de ellas… Vaya por tanto nuestra felicitación por la iniciativa que, si logra mantenerse en el tiempo, puede devenir en un indudable engrandecimiento de algunos de nuestros desfiles procesionales más queridos, no sólo en este de la Milagrosa, sino también –¿y por qué no?- en otros como el del Corpus Christi, María Auxiliadora, o la mismísima patrona de Pozoblanco, la Virgen de Luna.

Sin embargo, la nota discordante lamentablemente la pusieron las propias formaciones locales que de manera inexplicable dieron mayoritariamente la espalda a esta cita. Suponemos que las excusas vertidas serían de peso, pero es a todas luces incomprensible que, teniendo en cuenta el delicado momento por el que atraviesan algunas de ellas, no acudieran a la llamada aunque sólo fuera por nutrirse del clima de compañerismo y colaboración mutua que se respiró en toda la jornada. Esperemos que tomen buena nota de ello para futuras convocatorias, pues el mejor camino para no caer en el desánimo y el abandono es compartir afición y puntos de vista que lleven a una colaboración necesaria entre todos. Sumar siempre es una buena causa y una mejor consecuencia. Mantener las ventanas cerradas a una invitación como ésta que se produjo con la mejor de las intenciones no es el camino para que la casa de todos, con las puertas abiertas de par en par, se convierta en un lugar de encuentro que zanje las diferencias y contribuya a un enriquecimiento de este colectivo tan importante para nuestra Semana Santa y en general para todo el pueblo de Pozoblanco.

Andrés Garrido

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s