La puerta del costal y la corneta

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En las interminables horas de espera y compañía que, en esta dura Cuaresma, nos ha tocado vivir a nuestra familia, donde las sábanas del SAS no adornan ningún costal, sino que forman parte de la realidad diaria, se encuentra tiempo para poder leer tantas y tantas letras que se divulgan en las publicaciones cofrades. Y, sin ánimo de ofender y mucho menos de imponer nada a nadie, quiero compartir algunas reflexiones.Leer más »

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Viernes de Dolores

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lo miraré al cielo una vez. Me empacharé de estrellas premonitorias y no volveré a mirarlo. La luna de Nissán, melosa, como paño de amarguras desatadas entre olivos, redonda como pandero de plata, turgente de luz en mitad de la tiniebla de un mundo huérfano de Dios… esa misma luna acecha agazapada tras las espadañas.

El viernes de dolores siempre me ha transmitido una insondable atracción que mezcla el misterio del amargo preludio de lo que está por venir y la algarabía propia de los prolegómenos cofradieros. Un bullir de sensaciones que empezarán con un aleteo de palmas y olivo para terminar felizmente en la resurrección de aquel que creían muerto en el patíbulo de la cruz. Entre un domingo y otro: la grieta, el miedo, la traición… Sangre y muerte. Tormento y silencio. Dolor y esperanza tras los postigos cerrados a cal y canto.

En la penumbra esperan los capirotes. En reo de muerte se aproxima a su final mientras suena una corneta en la alborada. Pero eso será después. Hoy es Viernes de Dolores y el buen cofrade vela armas en su casa de hermandad. La noche acecha pero aún queda luz en el fanal de los corazones.

Andrés Garrido

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Pentagramas de Pasión

El espléndido Mirador de El Silo sirvió de punto de encuentro para un puñado de amantes de la música cofrade en lo que fue la II Mesa Redonda organizada por Cruz de Guía el pasado sábado y que llevaba por título “Pentagramas de Pasión”. Lástima que la asistencia al acto no fuera tan numerosa como deseábamos. Como suele decirse en estos casos: quien no fue, se lo perdió… Desde que se planteó la idea de tocar este año el tema de las Bandas y Agrupaciones locales tuvimos claro que debería ser un acto por y para ellos principalmente. En este sentido fue clara nuestra apuesta por lo autóctono sentando a la mesa a un representante de cada ente local, incluida la Sinfónica de Pozoblanco que este año cumple su 150 aniversario y la Banda de Música Santa Cecilia de Pedroche. Y digo que fue una lástima que no se llenase el aforo del mirador ya que lo que se dijo durante las casi dos horas de coloquio fue ciertamente interesantísimo y muy clarificador para contrastar el momento por el que pasan en la actualidad los colectivos musicales.

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La falta de originalidad y criterio a la hora de imponer los repertorios por parte de las Cofradías y Hermandades fue motivo de un sabroso debate en el que se pusieron de manifiesto las actuales tendencias que llevan a intentar convertir a las formaciones en auténticos tocadiscos andantes, prescindiendo en muchos casos de la extensa experiencia de sus directores y de composiciones especialmente mimadas en los ensayos para ofrecer la mejor versión de sí mismos, obligando en otros a incluir temas de escasa calidad o insistentemente repetidos año tras año. Muy interesante también la llamada de atención a la imperiosa necesidad de cuidar las canteras, asunto éste lamentablemente arrinconado en el trastero del olvido y la dejadez pero en el que les va la vida literalmente y el futuro más inmediato. Compromiso, seriedad y sobre todo responsabilidad. Esas son las claves sobre las que giraron la mayoría de las intervenciones, encaminadas todas ellas a lograr una mayor colaboración entre todos los grupos, evitando así la desaparición de unos colectivos que desde siempre han caracterizado a la Semana Santa pozoalbense por la cantidad de personas que aglutinan y la calidad de sus interpretaciones dentro y fuera de nuestras fronteras.

Ojalá hayamos aportado nuestro granito de arena para que este tipo de encuentros se mantenga en el tiempo, lejos de rivalidades ya pasadas afortunadamente y de disputas por cuestiones menores. Muchos son los temas que se quedaron en el tintero y que darían para otra larga charla, esta vez con más participación de los que en definitiva son los protagonistas de todo esto y que no son otros que los hombres y mujeres que se dejan la piel durante largos meses de ensayo para que nuestra Semana Mayor brille a la altura que todos deseamos.

Andrés Garrido

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El poder contagioso de la ilusión.

Como si un resfriado se tratara muchas veces nos vemos envueltos en un contagio repentino de ilusión. Sí, esa bendita intangible que se llama “ilusión” que muchas veces, muchos días o incluso por momentos perdemos los que a tanto nos gusta este mundo, no porque realmente estemos desilusionados, sino porque quizás seamos demasiados intensos con este mundo o porque sin saber porque no nos sentimos con las mismas ganas de otros años.

No creo que sea motivo de preocupación interna nuestra sino que creo que he encontrado algunas de las claves para eliminar esto. Con esta pequeña reflexión me gustaría decir que si a veces nos pasa esto, porque estoy seguro que esto tiene que pasar si realmente te gusta la semana santa o mismamente en cualquier otro ámbito de la vida, es que nos fijemos en las personas nuevas que llegan a los colectivos, si, esas personas que llegan como si nada, aveces solas sin conocer a Leer más »

Unos extraordinarios 400 años, siempre contigo

Ya son muchos, los que saben, que Tú, mi Señor, cumples 400 años entre nosotros, y lo expreso así, porque a pesar de tener siempre presente, en mis escritos, que soy historiadora del arte, me permito una licencia en estas líneas que me dispongo a trazar, pues toda mi vida te he vivido, el Santísimo Cristo de Gracia de mi abuela, su Esparraguero, en ella, tenías una fiel seguidora, incluso a mi abuelo, que como me dijo muchas veces, eras al único, al que iba a ver, salir de su casa. Y a pesar de haberte vivido siempre, no fue hasta mucho después cuando me decidí a pertenecer a esta gran familia de nuestra hermandad, aunque eso no quiere decir que yo no haya sido tuya siempre.Leer más »